Caracas fue el epicentro de uno de los eventos más importantes del ámbito del libro, no sólo por continuar la tradición que año tras año se profundiza a través de la realización de la Feria del Libro de Caracas, sino también por inaugurar una estrategia basada en los portales digitales para garantizar el acceso de miles de lectores y lectoras al libro y la lectura. De esta forma, la Feria del Libro de Caracas despuntó entre los grandes eventos consagrados a la lectura que este año han migrado su programación al lenguaje digital.

Del 23 al 28 de julio se celebró en la capital venezolana la 11ª Feria del Libro de Caracas, un evento que rompió con todos los obstáculos de esta nueva realidad mundial de confinamiento e invitó con su lema “Leer nos acerca” a dar un salto adelante en materia de la palabra literaria.

El secreto de esta feria no fue imitar un evento físico y traducirlo al mundo tecnológico, sino idear una estrategia que se centrara en el sujeto que –en todo el planeta– atraviesa momentos difíciles y que está ávido de contenidos para soportar y llevar de manera armónica esta crisis sanitaria mundial que nos mantiene en casa.

Venezuela: un país de lectores y lectoras

La Feria del Libro de Caracas se viene realizando consecutivamente desde 2009 en espacios abiertos y emblemáticos de la ciudad. Ya es costumbre en nuestro país ver a la gente asistir de manera masiva a estas fiestas de la lectura y salir con bolsas llenas de libros.

Esta afición al libro ya convertida en hábito en Venezuela, no sólo colma de alegría a quienes compartimos el amor por la lectura, también es un claro indicador de que la Revolución Bolivariana ha logrado saldo a mediano y largo plazo en materia cultual, traducidos en un pueblo que lee, un pueblo que dedica cada vez más horas de la semana a la lectura.

En 2018, un estudio realizado por la Agencia de Investigación de Mercado NOP World, con sede en el Reino Unido, determinó que los venezolanos dedican 6.4 horas semanales a la lectura, ubicándonos en el puesto 14 en el mundo y ocupando el primer lugar en América, por encima de Canadá y EE. UU.

Una llama que no se apaga

En esta oportunidad, fuimos testigos de cómo el público lector venezolano sigue concurriendo –ya de manera digital– a eventos como la Feria del Libro de Caracas, con presentaciones de libros y actividades literarias que alcanzaron altas cifras de visitas. Autores como Armando José Sequera, Indira Carpio, Cristina Galves, José Roberto Duque, Miguel Ángel Pérez Pirela, María Alejandra Rendón, entre muchos otros, compartieron sus saberes y libros.

La Feria contó con la participación de poetas internacionales como Jorge Riechmann, Rosa Chávez, Daniela Catrilleo, Iván Cruz Osorio, Nicole Cage Florentini, etc. Asimismo, se dieron foros con importantes personalidades de la cultura latinoamericana como Nano Stern, cantante y poeta chileno quien junto a la poeta mapuche Daniela Catrilleo y el actor Pablo Teillier hicieron aportes sobre el papel del arte en la revuelta chilena.

Los 100 años de Aquiles Nazoa, el caraqueño insigne de nuestras letras, fueron celebrados con foros y recitales que contaron con la presencia de múscos de la talla de Cecilia Todd, Miguel Ángel Pérez Rossi, además de niños y niñas de la ciudad que pudieron acercarse a través de las pantallas y leer al Ruiseñor de Catuche.

A pesar de las dificultades producto de la pandemia y del bloqueo perverso contra nuestro país, en Venezuela se le sigue dando prioridad a la cultura y a la lectura, lo que demuestra el talante humanista de las políticas culturales que adelanta la Alcaldía de Caracas y el Gobierno Bolivariano.

La Feria del Libro de Caracas, en su versión digital demostró que #LeerNosAcerca y significó sin duda un gran salto adelante para seguir impulsando los poderes creadores del pueblo bajo cualquier dificultad y cualquier circunstancia.